martes, 6 de abril de 2010

La depresión en niños


Debido a que el comportamiento de los niños varía de un estadio del desarrollo a otro, es difícil determinar si un niño tiene depresión o es simplemente una corta fase de cierto decaimiento o preocupación. Los niños que están deprimidos pueden decir que están enfermos, negarse a ir al colegio, aferrarse a su madre o padre sin querer soltarlo o comportarse mal en la escuela, con negatividad, mal humor, y sensación se ser incomprendido.

Alrededor del 5% de los niños sufren una depresión clínica en algún momento de su infancia. Si no se trata puede afectar negativamente el rendimiento escolar, sus relaciones con otras personas, su autoestima, la adquisición de nuevas habilidades, la relación con sus padres y su sensación de unión con los demás y confianza. Puede dar lugar a abuso de sustancias, mal comportamiento, agresividad, violencia e incluso suicidio. El suicidio es la tercera causa de muerte en niños y adolescentes, por detrás de los accidentes y el maltrato. Además, el patrón de pensamiento del deprimido (visión negativa de sí mismo, del mundo y del futuro) puede pasar a formar parte de su modo normal de pensar e interpretar la realidad, dando lugar a una personalidad depresiva, que le puede crear problemas durante toda su vida, mientras no cambie ese patrón de pensamiento (algo que puede hacerse con ayuda de una psicoterapia de orientación cognitiva).

Por tanto, la depresión en los niños es un problema que ha de tomarse en serio para poder proporcionarle el tratamiento adecuado. El primer obstáculo con el que nos encontramos consiste en ser capaces de detectar la depresión. Con frecuencia, los niños sólo son llevados al psicólogo cuando los problemas son muy obvios o perturbadores para los demás (expulsiones de la escuela, peleas, fracaso escolar, etc.). Estos síntomas pueden ser vistos a veces como un trastorno por déficit de atención con hiperactividad, oposicionismo, mal comportamiento, etc., sin reconocer que sus problemas de comportamiento se deben a una depresión subyacente.Síntomas de la depresión en niños

  • Irritabilidad o ira

  • Sentimientos de tristeza y desesperanza

  • Retirada social

  • Mayor sensibilidad al rechazo

  • Apetito aumentado o disminuido

  • Cambios en el patrón de sueño (duerme mucho o demasiado poco)

  • Llanto

  • Problemas para concentrarse

  • Fatiga y baja energía

  • Quejas físicas (dolor de estómago, cefaleas) que no responden al tratamiento

  • Capacidad reducida para funcionar correctamente al realizar actividades en casa o con amigos, en la escuela, actividades de ocio, etc.

  • Sentimientos de culpa e inutilidad

  • Problemas para pensar o concentrase

  • Pensamientos de muerte o suicidio

No todos los niños presentan todos estos síntomas. La mayoría muestra síntomas distintos en momentos diferentes y en lugares diferentes. Aunque muchos niños pueden seguir funcionando correctamente en ambientes estructurados, la mayoría de los niños deprimidos sufren un cambio considerable en sus actividades sociales, pérdida de interés en la escuela y bajo rendimiento escolar o un cambio en su apariencia. Algunos pueden empezar a usar drogas o alcohol, sobre todo por encima de los 12 años.

Aunque no es frecuente en niños menores de 12 años, los niños más pequeños también pueden intentar suicidarse.

Por debajo de los 10 años, la depresión es más frecuente en niños que en niñas. Por encima de los 16, es más frecuente en las chicas.

1 comentario:

  1. Como dice la entrada, hay que tomarse muy en serio la depresión en los niños, muchos padres hacen sus propios diagnósticos, que si son hiperactivos o tienen mal genio etc., pero hay que buscarles ayuda lo antes posible porque si la depresión en los adultos es algo difícil de manejar, para los niños es peor porque ellos en un problema prefieren callar y no expresarse.

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